Consejos

De una manera breve, pero eficaz, queremos ofreceros algunos consejos para mantener cuidados vuestros pies y establecer una vigilancia sobre los mismos de cara a la actividad diaria que podemos afrontar.

Cabe resaltar que a medida que nuestros pies envejecen se van desarrollando más afecciones, pero unos pies doloridos e incómodos no son parte natural del envejecimiento. Desde la Clínica de Podología Saldaña consideramos que se puede hacer mucho para mejorar el confort, aliviar el dolor y mantener la movilidad de nuestras extremidades.

Sobre la higiene: Los pies deben de lavarse a diario con agua jabonosa templada, pero no deben de quedarse en remojo. Aclárelos bien y séquelos completamente, especialmente entre los dedos. Si su piel esta seca, aplíquese un hidratante. Si esta húmeda, frótela suavemente con alcohol quirúrgico con un algodón.

Especial vigilancia: Los pies deben de estar vigilados, si no a diario con mucha frecuencia. En especial las personas mayores. El objetivo es claro: descubrir cualquier signo de enrojecimiento, hinchazón, grietas en la piel o llagas. Si algo de esto aparece consulte a un podólogo colegiado. No corte los callos usted mismo, deje que lo haga el podólogo y no se aplique remedios “sin prescripción” porque estos pueden hacerle más daño que beneficio.

Para los pequeños: Los niños deben de realizarse revisiones podológicas ante cualquier duda sobre la marcha y, sobre todo, después de lesiones, como pueden ser los esguinces. Es importante que los niños usen zapatillas de suela baja, que porten un calzado con un tamaño adecuado a su pie y evitar los zapatos de caña alta e impermeables.

Se recomienda el atado de las zapatillas deportivas para evitar lesiones.

Para los deportistas: Afortunadamente, actualmente existe un calzado específico para cada disciplina deportiva. En el caso concreto de los corredores, aconsejamos acudir al especialista si se presentan callosidades, rozaduras o cualquier tipo de dolor en la pisada. Esos problemas deberán de estar resueltos de cara al comienzo de la competición, ya que es fundamental para el deportista atajar los problemas previos para evitar que éstos aumenten y mucho menos afrontar los entrenamientos con este tipo de molestias.

El corredor deberá de utilizar un calzado y unos calcetines adecuados. ¿Qué entendemos por adecuado? En el caso de las zapatillas no deben de ser nuevas. El estreno del calzado en las pruebas con una notable exigencia no es en absoluto recomendable, ya que es un calzado que aún no está adaptado a nuestra pisada; y por otro lado hay que saber elegir el calzado adecuado: ¡no vale cualquier cosa para correr!